Las fuentes de las que bebemos para la creación de historias.



Si, como yo, sois un poco creadores de historias, evidentemente tendréis unas fuentes de las que bebéis para contarlas y crearlas. Os basáis en unas referencias, de las cuales es posible que hayáis manipulado e integrado en vuestra historia que permanecen invisibles para quien las lee o escucha, pero que dentro de vuestra cabeza tienen mucho sentido. Extraéis conceptos de otras obras que habéis leído o visualizado. Seguís a autores que por una razón u otra os molan y queréis explorar los mismos temas que él trata, o incluso darles una vuelta de tuerca.

Por ejemplo, podéis haber cogido referencias de "Matrix" y... no sé... "Hora de aventuras", y habéis creado un híbrido que a la gente le encanta, y lo más importante, no saben qué es lo que habéis cogido exactamente como referencias, puede que sí, porque a veces es obvio, pero funciona, y eso es lo que importa.

Os habéis basado en el mito de la caja de Pandora para crear la película de los "cazafantasmas". O en el caballo de Troya para hacer que John Marston entre en Fort Mercer.
Y por supuesto, exploráis los temas de vuestros autores preferidos, primero los imitamos, y luego les añadimos nuestra personalidad que se va forjando con los años.
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Creo que ya sabéis por dónde voy.

Cogemos un pizca de esto, añadimos un mucho de aquello... crear una historia se parece a cocinar, y la manipulación de esos "ingredientes", os llevan a "cocinar" un "plato único", con una presentación, un olor y un sabor que los identifica. No solo en esa obra en sí, sino en vuestro estilo personal a la hora de cocinar esas historias. Se cogen unos ingredientes, y después se cocinan, posiblemente a fuego lento, para que al final el plato conserve todo su sabor. XDDD

Mediante el paralelismo de la cocina, voy a hablar sobre la forma en la que creamos historias y la forma de contarlas. Espero que disfrutéis.

-"Tu historia... es una mierda".
-"Discrepo"




Géneros

Los géneros sirven para identificar enseguida que tipo de plato vamos a cocinar. Un género tiene unos ingredientes inalterables, de lo contrario, perdería su esencia, lo que lo convierte en ese plato. No podemos decir que vamos a cocinar unos Espagueti Carbonara y luego hacerlos a la boloñesa.

Aunque en los géneros hay ingredientes que no pueden ser alterados, hay muchos otros que sí. De hecho, deben alterarse para ofrecer al consumidor de platos de género, algo fresco, único, original.

Una obra de genero "Noir", tiene algunos de estos ingredientes: El detective taciturno, un crimen, jefes de la mafia, una "femme fatale", corrupción... Los entendidos en el género saben todos los ingredientes que componen un buen plato de "Noir", y tú, como autor, tienes una idea personal que has forjado alrededor de estos ingredientes y sabes como manipularlos para crear un plato "Noir" pero con matices de sabor más "exóticos". Así creas algo fresco y apetecible para los consumidores de este género. Y lo mejor de todo, la gente lo identifica como tuyo.

¿Cómo cocinarías un buen plato de Noir para que sepa diferente y no pierda su esencia?

Con la "fantasía épica" pasa algo muy parecido, pero a la vez curioso. A mucha gente le gusta este género, a los escritores les encanta crear esta clase de mundos: (entre los que me incluyo) sus razas de elfos, sus pueblos, su sistema de magia... El hecho de que tantos autores hagan obras de esta índole, llevan al género a un agotamiento y a la perdida de frescura. La "fantasía épica" del montón siempre tiene los mismos ingredientes y no innova. Esto lleva al género a un estancamiento, un plato que consumimos de vez en cuando pero que ya hemos aborrecido. Haciendo que cada autor tenga su "Señor de los anillos" particular, y eso agota. Es cuando coges el género y le añades nuevos matices de sabor cuando a la gente le encanta y vuelve a consumirlo. "Juego de tronos" es un ejemplo moderno de cómo se reinventa el género con sus ingredientes de siempre, pero sazonado de una forma distinta. Por eso a tanta gente le encanta y reconoce el estilo de su autor.

"Juego de tronos" devuelve la frescura al género de la fantasía épica.

Aunque en muchos de los casos parece que tampoco se quiere innovar. James Bond nunca se innova. Sus ingredientes son los mismos siempre: un malo friky, una "chica Bond", los gadgchet, los coches... Desgraciadamente esos ingredientes también están cocinados de la misma forma. A mi gusto, es un plato que ya no quiero degustar, pero si variasen esa fórmula, si viera a James Bond en autentico peligro, sin que los villanos se lo pongan tan fácil, entonces si que volvería a probar ese plato. Pero de momento no es así. No obstante, a mucha gente le gusta Bond.

Jamens Bond, o comer un plato que siempre sabe igual.

Autores

Algunos de los muchos ingredientes que cogeréis para crear vuestros "platos", procederán de los autores que sean más influyentes para vosotros. Podéis crear vuestros propios monstruos lovecrafnianos, o tratar el tema del "multiverso" de Michael Moorcock.

Cuando se empieza con esto de crear historias, al principio imitamos a nuestros autores, pero a medida que pasa el tiempo, nos desvinculamos parcialmente de ellos y desarrollamos nuestras propias ideas. Pero siempre queremos usar una pequeña parte de lo que nos moló de ellos.

Esta idea queda latente en el capítulo de "Hora de aventuras" de "James Baxter the Horse". Cuyo fragmento os dejo aquí:



"Quiero ser como James Baxter". "Quiero ser como Sthepen King". "Quiero ser como Steeven Spielgbert". "Quiero ser como Frank Miller". ¿Os suena?


Otras fuentes

Habiendo contemplado un poco los ingredientes de los géneros, y los ingredientes de tus autores referentes, tienes muchos otros sitios de los que sacar ingredientes. Muchas veces solo los verás tú.

Tal vez hayas jugado algún vídeo-juego donde la diferencia entre el bien y el mal no está tan clara. Has leído las ideas que alguien escribió en un libro y quieres añadirlas a tu plato. O escuchaste un montón de patochadas que en la vida real no crees, pero consideras que le queda bien a tu idea.

Y qué decir sobre tu experiencia de la vida: A lo que jugabas con tus amigos, el primer amor, tu primer gran logro... Tu vida es tu voz, y es la fuente a la que solo tú tienes acceso.

En resumen. Crear una historia es como cocinar, y cada cual coge los ingredientes de donde quiere y los manipula y cocina como le place.

Algún día hablaré un poco por encima de mis ingredientes y mi manera personal de cocinarlos. Es decir, si os apetece que os siga dando la chapa con todo este rollo.

A seguir creando gente.

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